Perdona, pero me han recordado mi cara de estupefacción ante Madeleine rediviva, en mi célebre escena, y ahora sí que he sentido que todo encajaba, que, puesto que estas miradas se producían desde la infancia, lo que tenían que estar viendo eran unos “pezones mínimos”. Ah, little Madeleine.
Si señó. Con la diferencia de que Meadows está ya con el ojo en la tribu urbana.
Perdona, pero me han recordado mi cara de estupefacción ante Madeleine rediviva, en mi célebre escena, y ahora sí que he sentido que todo encajaba, que, puesto que estas miradas se producían desde la infancia, lo que tenían que estar viendo eran unos “pezones mínimos”. Ah, little Madeleine.
Prefiero a Truffaut, francamente. Saludos, AM