Skip to content

Cancelar el apocalipsis

Martes, diciembre 18, 2012

El apocalipsis cae en viernes. Este viernes. O así parece que dejaron dichos los mayas. Aunque casi con total y absoluta seguridad el día 22 nos levantaremos, comprobaremos que todo sigue igual y después encenderemos la radio para escuchar los números cantados por los canoros niños de San Ildefonso. El punto es que con mayas o sin ellos, el apocalipsis se ha convertido en una parte más, trivializada y común, de la cultura popular. Así por ejemplo lo atestiguan la campaña de National Geographic y Spotify “La banda sonora del fin del mundo“, que en el marco de su especial apocalíptico de este Diciembre, nos conmina a enviar las canciones que creamos mejor acompañan el fin de los tiempos o la campaña del desodorante Axe que, con un sexismo algo menos festivo que el de sus anteriores campañas, incorpora el armaggedon al floklore masculino (o más bien a la masculinidad folclórica).

Pero con juicio final o no, lo cierto es que esta supuesta cita con el destino nos permite reflexionar, mirar a nuestro alrededor, echar la vista atrás y comprobar que este 2012 ha sido bastante apocalíptico, que estamos viviendo un final agonizante y terrorífico  Así por ejemplo, hace unos días pasaba por la Terminal 1 del aeropuerto de Modernona, y comprobé que en las esquinas donde antes había bulliciosos y modernos comercios ahora aparecían dos enormes vacíos, dos vértices de nada a los que se unía otro enorme hueco en el centro, presuntamente un local en obras. El resultado era como si, por no poder pagar la factura de la realidad, esta se hubiera retraído, dejando boquetes por aquí y para allá -tiendas cerradas, servicios inexistentes. Ríanse de La Nada de La historia interminable.

Este aparente deslizamiento hacia el abismo nos resulta terrorífico porque nos vemos sumidos en un estatismo generalizado. Parece no haber salidas ni alternativas. Se nos hace ver constantemente que los cambios, que otros rumbos, no son posibles, que las cosas funcionan como funcionan y que salirse de su cauce es inviable y peligroso. Como decía Zizek, “nos resulta más fácil imaginar el final del mundo que el fin del capitalismo” y por eso no hacemos otra cosa más que imaginar el fin del mundo. Y es que todo parece indicar que vivimos en una trampa malthusiana. Thomas Malthus, erudito, demógrafo y pastor anglicano, postuló que el crecimiento geométrico de la población generaría irremediablemente una escasez crítica de recursos. Según él, as plagas, la abstinencia y la guerra eran las únicas y poco placenteras maneras de escapar de esta irrefutable realidad. Sin embargo, el progreso tecnológico y los avances en la medicina vinieron a contradecir al bueno de Tomás. El siglo XIX y XX trajeron formidables mejoras e invenciones que instalaron una fe y optimismo en el futuro más de acuerdo con el ideario modernista de la Revolución Francesa. Los recursos crecieron, los estándares de vida también y con esfuerzo y lucha, poco a poco, la humanidad se instaló en un estado de bienestar material como nunca antes había conocido.

Malthus: un buen tipo.

Pero ahora la realidad malthusiana parece habernos devuelto a su trampa. Dicho sencillamente y sin consideraciones morales: Sobra gente. Es decir, no disponemos (en España seguro) de la actividad económica necesaria para mantener y ofrecer una calidad de vida razonable a todos los ciudadanos. Los estabilizadores malthusianos están entrando en acción. Caída en la fertilidad, migración al extranjero y aumento en la mortalidad, ya sea en forma de suicidios o como fruto del desmantelamiento de la sanidad pública que, por una combinación de falta de fondos y de falta de voluntad política, hará que adelgace la esperanza de vida de ancianos y enfermos crónicos. Y esta vez no habrá escapatoria, dicen los neo-malthusianos: la tecnología no vendrá a rescatarnos.

El progreso técnico parece que se está desacelerando. Por ejemplo, la velocidad de los aviones comerciales mejoró hasta 1958 pero desde entonces es básicamente la misma. Los procesadores mejoran y los aparatos se miniaturizan pero esos son avances nimios comparados por ejemplo con la llegada del agua corriente a las casas o con la invención de los antibióticos (si no lo creen, investiguen por qué hay una estatua dedicada al Dr Fleming a la salida de la Plaza de Las Ventas). Según el ensayo de R J Gordon, podemos ver el progreso técnico como una serie de saltos que después innovaciones más humildes van perfeccionando. Y los saltos que damos son cada ves mas cortos. El paso del pentium al iPad es nimio al lado del salto de tener que cargar litros de agua a solo tener que abrir un grifo. Parte del problema es la acumulación del conocimiento. Morir de éxito. Un científico tarda más tiempo que antes en aprender lo necesario para llegara la frontera de su disciplina. La media de edad a la que los galardonados con el Nobel hicieron las contribución que les hizo merecer el premio no ha dejado de crecer.  Puede por tanto que lo que hayamos vivido haya sido un episodio irrepetible en la historia humana. Una transformación, una revolución técnica que por definición no podrá volver a darse. Ese ideal ilustrado del progreso imparable puede que fuera tan solo fruto de ese momento, el zeitgeist de una época que no se repetirá. Puede que El Progreso no sea una Verdad Histórica sino solo un mito. Puede que incluso tampoco esa revolución fuera tan única.  Un reciente estudio demuestra que una serie de innovaciones que luego son olvidadas son indistinguibles arqueológicamente de la falta completa de progreso. Por tanto, podría ser que esa época de inmovilidad y falta de avances significativos que parece extenderse desde el Neolítico hasta finales del siglo XVIII no fuera más que fruto de una serie de ciclos de auge y caída como el quizá ahora estemos encarando.

inkers1

Lo que cabe preguntarse es si esta creciente creencia en la imposibilidad de escapar de la trampa malthusiana no es también un mito, un puro zeitgeist.

Sería tonto negar que esa desaceleración del progreso y de la innovación están ahí. Los peligros y problemas con los que nos enfrentamos son reales. La población envejece. Un sistema de pensiones como el que hemos gozado resulta inviable. Desde la llegada de internet parece que todos los avances tecnológicos, por muy alucinantes que nos parezcan, son fútiles y accesorios. Tampoco parece que existan claras alternativas energéticas y el cambio climático parece ser más severo de lo que anticipaban las predicciones más conservadoras. Está claro que dentro de los limites de la partitocracia que vivimos votar ya no es suficiente. porque los que detentan el poder de facto mueven los hilos mediáticos y económicos cuanto son capaces para esquivar las apreturas, agrandando así la brecha que reside en nuestras sociedades. Dentro de todos estos marcos, nuestras posibilidades de sobrevivir van convergiendo a cero.

Lo que es necesario es trascender esos marcos. Como decía Lindyhomer, se trata de rebasar los límites que nos impone la imaginación de otros. Proponer imaginaciones nuevas. Salirse por la tangente. Dimitir de la realidad que se nos fabrica. Incluso aceptar la derrota y empezar a construir algo nuevo no teniendo nada que perder. No es tarea fácil  Precisamente porque estamos sumidos en una mentalidad omnipresente nuestras formas de pensamiento están condicionadas por ella. Un buen e importante paso es manipular el lenguaje, cambiarlo, hackearlo, darlo la vuelta, porque el lenguaje es pensamiento. Pero no hay que quedarse ahí. Es preciso continuar. Y como el personaje de Idris Elba en el recientemente estrenado trailer de Pacific Rim, la nueva de Guillermo del Toro, gritar “Hoy cancelamos el apocalipsis.”

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.334 seguidores

%d personas les gusta esto: