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La crítica es literatura

Miércoles, mayo 7, 2008

“Una crítica negativa puede ser más beneficiosa para tu posterior opinión
sobre una película que una positiva, ya que, cuanto mayores
sean tus expectativas, más fácil será que te defraude,”
Beatriz Maldivia.

Tenía pendiente hablarles de metacríticas. Desde el estallido Cloverfield, vengo leyendo lucidísimas piezas en las que gente de bien lanza sus dardos dialécticos contra la abulia, mediocridad y cobardía de la crítica de cine estándar encontrable en decenas de páginas (normalmente con el sufijo -fagia o -filia en su título, como bien indicaba una vez Vigalondo). Cada una de ellas opera desde su lugar en el espectro de lo insustancial. Ya sea la desnudez garrula (como denunciaba Alvy) o la pátina pseudosesuda (que tan furioso pone a Starman). Esta ralea de reseñas me revuelve porque trata a la experiencia cinematográfica como algo por fuerza mesurable, porque se acerca a ella con la intención de tabularla y domarla, de encorsetarla en directrices mansas y prestadas para que así no haga daño ni sorprenda, con la última intención de marcar otra muesca en la culata de lo ya visto y de colocar un nuevo volumen en el estante titulado “mi bagaje cultural”. Y no. No me sirve que se vaya al cine como quien visita una ciudad extranjera sin separar la vista de su guía o como quien acude al Louvre solo para ver La Gioconda. Desprecio que hablar de cine se conciba como un ejercicio análogo al del turista que se fotografía delante de todas las atracciones y monumentos “de visita recomendada”.

Opiniones de la cola del pan o de parada de autobús. Que el pan y el autobús sean necesarios no los hace necesariamente interesantes, y mucho menos publicables a los cuatro vientos. Ahí fuera, un ejército de yemas posee los rudimentos de la crítica cinematográfica parida por Cahiers, y adquirida ya sea en el Carrefour, en el Dirigido Por o en la Academia de Cine de la esquina. El despotismo ilustrado de Internet, que nos ha otorgado voz sin voto, se ha encargado del resto. No creo tanto, como decía Tones hace un tiempo, que las categorías incluidas en el kit Cahiers hayan quedado obsoletas (lo que no quiere decir que no pueda haber otro kit mejor). Más bien creo que, como me repite Javo, no importa tanto el “qué” sino el “cómo”. En ese sentido, la crítica que leemos en tantas infaustas páginas es como la farlopa mala. Pues eso, mala.

Podemos, pueden, perdernos y perderse en la dialéctica “crítica subjetiva versus objetiva”. Comerse el huevo por la punta o por el extremo ancho. Como quieran. No me cansaré de repetir que toda crítica estimable ha de ser por fuerza subjetiva en tanto en cuanto es un sujeto quien se emociona, ríe o se aterroriza y es un sujeto quien al criticar acomete la reinterpretación de una subjetividad ajena. La otra, la crítica objetiva/robótica, solo podría realizarse acumulando hechos verificables, trivialidades y por tanto es como dios: aunque existiera, no merece consideración alguna. La auténtica lacra la constituye la crítica que se sustenta exclusivamente sobre una subjetividad ramplona. La que apela a ideas mal elaboradas, impresiones medio cocidas, esquemas sujetos con esparadrapo y a repetir mucho la palabra “cinta”.

La crítica es literatura.

Esto no lo he dicho yo. Lo dijo JP Bango hace ya unos meses en un estupendísimo artículo que no deberían perderse. Adoptémoslo, pues, como un mantra. La crítica es literatura. Literatura.

La buena crítica debe hablar sobre quien la escribe al menos tanto como sobre el objeto del que habla. Pero no del modo involuntario, transparente y torpe con el que solemos toparnos. La buena crítica debe mostrarnos a una persona que trabaja, que reflexiona, que destila, que destripa alambiques, que aplasta impurezas, que erige sus construcciones sobre los cimientos que otros han colocado, que se esfuerza en vislumbrar lo que aguarda más allá de lo visible. Me interesa la crítica escrita por alguien que me susurra entre líneas su pasado, que utiliza la película para articular su cotidianeidad, para compartirla conmigo. Me fascina contemplar como sus manos parten esa hogaza ante mí, como se ejercita, como se esfuerza en desmenuzarla, en darla forma, Me conmueve que el crítico se conmocione, que trasluzca su dificultad para aprehender una obra que le rebosa los sentidos o la turbación que sintió una tarde de sábado hace mil años.

Para ello la forma, el lenguaje, el estilo, son esenciales. No son precisos modismos ni demasiadas palabras esdrújulas. Su gramática puede ser diáfana y sencilla. La crítica vulgar, como la prosa anodina, está poseida por ese mal entendido afán por literaturizarse. Lo que de verdad importa es la visión, son las imágenes. Importa que nos transporten, que nos envuelvan, que nos sumerjan en las corrientes rojas y pulsantes, como venas gigantes y antiquísimas, que trascurren por debajo de cada historia.

Necesitamos pensamiento propio. Necesitamos vísceras perdurables. Necesitamos teoría. Necesitamos praxis. Necesitamos pasión, rabia, lucidez, valentía. La misma vida.

No se conformen con menos.

18 comentarios leave one →
  1. Miércoles, mayo 7, 2008 8:14 pm

    Y esto, traspasado a la tan necesitada de un método crítica del videojuego, nos da… No sé, algo interesante. Pero estoy con usted.

    “La crítica vulgar, como la prosa anodina, está poseida por ese mal entendido afán por literaturizarse”. Si todos los críticos partieran de entender esta base, tendríamos medio camino recorrido.

  2. Miércoles, mayo 7, 2008 8:43 pm

    Como dice en su frase final: debe estar viva… Como no entiendo mucho cine como cine y aprecio otro en cuanto cine no tengo muy claros mis conceptos, per su post es muy bello y lúcido (y lucido, ¿por qué no?

    Aura ( de nuevo sin trabajo, pero contenta. Me alegra disponer de tiempo para leerle)

  3. Jueves, mayo 8, 2008 8:32 am

    Tones, yo creo que usted esta ya haciendo algo parecido con los videojuegos. De hecho, Bango en su articulo decía que una buena critica ha de ser interesante se haya visto la peli o no, se este de acuerdo con el veredicto o no. Usted es eso lo que quiere conseguir con Xtreme y MP, que la gente que no juega también quiera leer sobre juegos. Supongo que uno de los principales problemas con los que se enfrentan ustedes es la demanda por esa critica objetiva que mencionaba (quítame o ponme esos polígonos). Como usted dice muchos demandan una guía de compras. En la critica cinematográfica ocurre lo mismo: muchos buscan y dan una guía turística.

    Aura, me alegro tanto su regreso y sobre todo de que siga usted contenta. La eché de menos. Habrá que huevear de nuevo, no?😉

  4. Jueves, mayo 8, 2008 8:39 am

    Tenemos que seguir, por cojones.

    Saludos

  5. Jueves, mayo 8, 2008 9:12 am

    Antes de nada gracias por la mención, más teniendo en cuenta que se trata de un artículo con el que no puedo sino comulgar.

    La cosa está mal. Vale, sin dramatismos. La cosa está mal, y no veo porqué este es tema debe ser menos importante que otros. Al fin y al cabo hablamos de males culturales, y ya sabemos que estos siempre acaban extendiendo sus tentáculos hacia TODO lo demás.
    Yo por mi parte todavía tengo que aguantar a la mediocridad españolita, que me pone de vuelta y media cada vez que le doy al botón del Plan 9. Se creen Flash Gordon o algo… por dios.
    Sería bello organizarse. No a lo secta, ni a lo democrático, sino que todos plantáramos algo de nuestra parte por frenar o, dentro de lo posible, amortiguar tanta falta de respeto hacia la inteligencia.
    Sería bello.

    Y ya que surge en el hilo de comentarios, lo que hace Tones con el videojuego (y lo que le pongan por delante) es refrescante y necesario. Xtreme es el tipo de revista con la que soñé durante años. Ahora sólo hace falta trasladar el concepto a la prensa cinematográfica (a toda la prensa, qué coño) y podremos hablar de una pequeña victoria, de un verdadero progreso intelectual en este planeta zambombero.
    Será bello.

  6. Jueves, mayo 8, 2008 9:57 am

    Chapeau Dr!
    Sin duda, a pesar de que todo el post es, como dice Aura, lúcido, brillante, me quedo con el antepenúltimo párrafo, coincido plenamente con usted. Una persona que estimo utiliza el cine de esa manera, usando la película para articularse a sí mismo.
    Un saludo.

  7. Jueves, mayo 8, 2008 9:59 am

    Y digo más, ¿no debería la crítica de cine moderna empezar a tener en cuenta la influencia del cómic, la televisión, los videojuegos o, por qué no, YouTube en la evolución del lenguaje? Que a veces estamos tan pendientes de las referencias académicas o de la “alta cultura” que nos olvidamos de ese bagaje cultural que nuestra generación lleva a sus espaldas, y que nos diferencia de los críticos más veteranos.

    Interesante artículo, Zito. Felicidades.

  8. Jueves, mayo 8, 2008 10:41 am

    No creo en la objetividad, creo en métodos que pueden asegurar cierto nivel de objetividad pero la objetividad, en sí, es inalcanzable. Coincido con el Dr.Zito en que la crítica es inseparable del crítico, forman un conjunto,y es indispensable conocer al crítico para poder juzgar si sus críticas pueden aplicarse a nuestros gustos. Dicho de otra forma: Si los gustos del crítico coinciden con los nuestros lo consideraremos un buen crítico pero si sus gustos no coinciden será un mal crítico.
    Por su parte veo a las críticas como a ensayos y teniendo en cuenta que los ensayos forman parte de la literatura las críticas, tal que ensayos, han de formar parte de la literatura también.
    Me gustan, por ejemplo, las críticas estilo Absente, que no solo te habla de la película sino que te aconseja con que espiritu has de enfrentarte a ella. Es fundamental el espíritu con el cual nos enfrentamos a la gran pantalla, es lo que nos permite aceptar y disfrutar lo disímil.
    No creo en la crítica pontificia, ni en el usted tiene razón pero es como yo digo. Tampoco creo en los críticos que se ubican en un nivel superior al criticado, que critican desde arriba como Dios a los judíos. Creo que el buen crítico es aquel que no se desliga de su condición de espectador a la vez que reconoce que hay cosas que no le gustan, jamás le gustarán y que siempre le parecerán feas aunque estén realizadas con arte sumo. A mi me pasa con las pelis gore, me gustan más las mal hechas que las que parecen ciertas…
    Un abrazo.

  9. Jueves, mayo 8, 2008 8:00 pm

    Maravilloso, Dr Zito. Ya se habían dicho, más o menos, las mismas verdades que ha resumido perfectamente.

    “Para ello la forma, el lenguaje, el estilo, son esenciales. No son precisos modismos ni demasiadas palabras esdrújulas. Su gramática puede ser diáfana y sencilla”

    Qué razón, la cantidad de críticas escritas de manera sencilla pero inteligentísimas que me han puesto cachondo( que no por ello el motivo de ser algo más complejo en el lenguaje sea malo, ni mucho menos).

    “Necesitamos pensamiento propio. Necesitamos vísceras perdurables. Necesitamos teoría. Necesitamos praxis. Necesitamos pasión, rabia, lucidez, valentía. La misma vida.”

    Justo eso, oiga. Yo añadiría un par más con la misma lucidez que los que nombra( y usted lo sabe casi que mejor que yo): Alvy Singer, Noel y…reconozca que usted es toda una referencia.

  10. Jueves, mayo 8, 2008 9:27 pm

    Muchas gracias, y no puedo sino compartir sus palabras. Ya sabe que la cita afrancesada me puede, pero es que Barthes tenía toda la razón del mundo al afirmar que todo escrito es autobiográfico. Hay mucha gente que con sus textos no define más que ceguera, cerrazón o elitismo (ese eterno debate entre baja/alta cultura que cada maldito día unos cuantos luchamos porque sea superado… cuarenta años después de que debiera haberlo sido), otros, en cambio (de los nombrados en su post y en los comentarios) tienen la capacidad de abrir nuevas vías y perspectivas con sus críticas; en definitiva, en vez de replegarse sobre sí mismas, participan en la creación. Eso es un objetivo.

  11. Jueves, mayo 8, 2008 9:33 pm

    Primero, gracias por lo de pasión. Es de los mejores piropos que me pueden decir.
    A mí, la crítica cinéfila tradicional no me altera demasiado. Es una forma de hacer que mayormente no me interesa pero puede tener su gracia, incluso en sus contradicciones. A mi lo que me joden son los presuntos frikis, que si es malo ser friki, ser presunto es aún peor, porque acabas diciendo que 28 weeks later es mala porque tiene agujeros en el guión y que Maximum Overdrive sólo es pasable si la ves con una cerveza y unos nachos. Por citar dos ejemplos que he leído hoy mismo.

  12. Viernes, mayo 9, 2008 9:49 am

    Muy bello su comentario, Starman. No se muy bien como hacerlo, mas que seguir insistiendo y seguir y seguir. Y quizá organizarse de algún modo, alla en el mundo real.

    Tonio, interpreto su comentario en el sentido de que hemos de ser mas flexibles y hasta fragmentarios (y fragmentados). Y sobre todo, no dormirnos durante las proyecciones, como hacen ciertos críticos viejunos que todos sabemos (y bienvenido).

    Absence, usted es un valiente, ahí en primera línea, repartiendo mamporros con la mano abierta, como debe ser. Estoy de acuerdo con que la crónica cinéfila se convierte en un ejercicio vacio si vamos solo a la disección de referencias y no se incluye en ella las emociones, la risa o el asombro. Es ahí donde precisamente patinan las críticas infatuadas de intelectualismo. Y me callo ya, que me estoy subiendo al púlpito.

  13. Sábado, mayo 10, 2008 7:36 pm

    Cada vez diagnostica usted mejor, Dr. Zito.

    Y ante un post que es casi una oración (una bella oración), uno puede decir tan sólo una cosa.

    Amén.

  14. Lunes, mayo 12, 2008 7:40 pm

    Su crítica sobre la crítica es fantástica. No podría añadir una palabra más. Sobre todo, me quedo con el penúltimo párrafo. Estoy harto de leer escritos rebuscados y pretenciosos. Los genios emocionan con palabras sencillas, y eso es muy complicado.

  15. Martes, mayo 13, 2008 9:12 am

    Gracias, Zito. Lo cierto es que mi comentario iba más en el sentido de que lo tenemos fácil para diferenciarnos de la vieja guardia, basta con usar ese bagaje cultural del que ellos carecen, aunque nos complicamos la vida queriendo usar sus mismas armas… Pero tiene usted razón.

  16. Martes, mayo 13, 2008 9:43 pm

    Gracias por sus opiniones sobre mi forma de entender los videojuegos, pero es que es fácil hacerlo bien cuando el panorama es un estercolero. En cine es más complicado, no porque la situación esté mejor, sino porque es más difícil detectar a los que la están cagando.

    POR EJEMPLO: todos los comentaristas estamos de acuerdo en lo acertado del texto de Zito, pero algunos se contradicen entre sí en lo más esencial. ¿Por qué?

  17. Miércoles, mayo 14, 2008 3:19 pm

    Muy buena observacion, Tones. Supongo que parte de la diferencia estriba a esa subjetividad (sigh), que nos lleva a la invocacion al gusto y con ello a la respuesta del culo (que Bango tambien mencionaba): “Todo el mundo tiene uno”. Y asi llegan las contradicciones.
    Lo dire claro. Si alguien solo puede apelar al gusto para hablar de una pelicula entonces no me interesa lo que pueda escribir y encontrara mi desprecio si ademas lo hace con infulas.

  18. Miércoles, mayo 14, 2008 9:13 pm

    Es usted un señor, un maestro y un verdadero.

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