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Tu nombre está ya listo

Viernes, noviembre 14, 2008

Hace unos días, mientras esperaba algo harto un autobús que me llevara de vuelta al Cubil Zito, un hombre se me acercó. “Voy a coger un taxi, así que ya no lo necesito. ¿Quieres un ticket de día?” Amablemente me tendió la larga tira de papel, más propia casi de un parque de atracciones demodé, que sirve aquí para gozar de viajes ilimitados en bus durante veinticuatro horas. El hombre se marchó en su taxi, yo me quedé mirando mi inmerecido trofeo, y no pude dejar de sonreír cuando a los pocos segundos reparé en cómo el destino se nos presenta a veces escrito en los lugares más inverosímiles.

3 comentarios leave one →
  1. Viernes, noviembre 14, 2008 4:12 pm

    Y ASÍ es como debería empezar su primera novela.

  2. Viernes, noviembre 14, 2008 6:23 pm

    Ciertamente, compañero, no sé si es para asombrarse o para asustarse. Pero resulta, como dijo el filósofo aquel, y en dos palabras, im-presionante…

    Saludos.

  3. Viernes, noviembre 14, 2008 10:43 pm

    Acojonante jajajaja

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