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Lo importante es romper la circularidad del tiempo

Martes, diciembre 8, 2009

Mudarse de casa representa aceptar que tu vida irá reduciéndose a una muchedumbre de cajas, a una acumulación poligónica de objetos capaces de explicar quién eres como si fueran sondas satélites lanzadas a alfa centauro. El espacio deja de ser enorme y aunque, paradójicamente, el vacío vaya extendiéndose por las habitaciones y el baño, los metros cuadrados se comprimen, se densifican, hasta convertirse en madejas ordenadas y simples. El proceso es tan vertiginoso que el pasado y uno mismo se ven condenados a desmenuzarse. Durante estos días he roto un cuadro, un reloj, una lámpara y un vaso. Me corté con sus cristales y se me cayó un empaste. Finalmente, la casa se viste de esqueleto. Te muestra sus partes pobres, se tapa malquepuede las grietas y los desconchones y protesta porque le reprochas que ya no sea la de antes. Pronto, esta noche, las ventanas del que fue mi hogar mirarán apagadas a la calle, como cuencas vacías, y se unirán al oscuro y creciente ejército de hogares muertos. Mientras tanto, en la otra punta de la ciudad, ocurrirá el fenómeno inverso. El espacio inerme y plano, el llano de paredes mondas y lirondas que absorben la luz tal como les llega se hinchará de si mismo, se hará liviano, pugnará por hacerse hueco. Los cristales se encenderán agradecidos, y los muebles y los libros se convertirán en enemigos irreconciliables.

Me mudo, me cambio de casa, porque ya ha llegado la hora de abandonar esta barriada ordenada y repetida en la que he vivido desde que llegué a los Fríos Exteriores. En diversas encarnaciones, estas mismas calles, incluso esta misma manzana, han dado cobijo a todas mis tribulaciones. El camino de ida y vuelta al súper, el subir y bajar por la avenida repleta de talleres y tiendas, el deambular por el parque botánico y extenso, pueden resultar aventuras inagotables aunque sean siempre las mismas. Pero me embarga el deseo irreprimible de romper la circularidad del tiempo, porque ya nos vale, porque hasta aquí hemos llegado. Las victorias y las derrotas tendrán que buscarse un decorador nuevo. No habrá ya colgador de ropa con poleas ni reloj de carillón. Ni paseos por el río neoclásico, ni burdeles escondidos,  ni amaneceres de tonalidades superlativas. Habrá ilusiones inexploradas y sin embargo intuidas. Habrá misterios nuevos que reemplazarán a los antiguos, como esa ciudad del oeste oculta a la vuelta de la esquina. El tiempo de la ley del embudo, de comer palomitas mientras miro a los vértices alinearse (o no) ha terminado. Ahora toca otra cosa, más consciente quizá. Algo diferente. Ahora toca limpiar el futuro a tiempo completo, trazando líneas, sembrando orquídeas.

Con un quejido, como una amante desquiciada, el reloj de carillón toca las ocho aunque sean las once. Pero es demasiado tarde. Cierro la puerta.

7 comentarios leave one →
  1. Minizita permalink
    Martes, diciembre 8, 2009 7:10 pm

    Feliz limpieza y feliz futuro.

  2. Miércoles, diciembre 9, 2009 4:30 pm

    Me deja Vd. deslumbrado; pero… ¿realmente con una mudanza se resolverán según qué cosas que uno no lleva sino en la mochila? Abrazos, AM.

  3. Miércoles, diciembre 9, 2009 5:06 pm

    No, Don Andres, a veces las mudanzas se usan como huidas hacia adelante, pero si uno tiene ciertas cosas que resolver, los cambios no las resuelven, solo ayudan. Es como un compromiso con uno mismo.

  4. Miércoles, diciembre 9, 2009 7:43 pm

    Sí, entendido. Lo que es una lástima es que deje Vd. esa square tan apetecible a que se asomaba su madriguera. Suerte con todo ello. A.

  5. etzu permalink
    Jueves, diciembre 10, 2009 11:13 pm

    ¿Se te ha caido el reloj de pie? ¿Que cuadro? Madre mia, que dificil es alir!

  6. Leandro Sebastian permalink
    Lunes, septiembre 19, 2011 3:35 am

    Me dirias de donde sacaste esa imagen?
    “El espacio deja de ser enorme y aunque, paradójicamente, el vacío vaya extendiéndose por las habitaciones y el baño, los metros cuadrados se comprimen, se densifican, hasta convertirse en madejas ordenadas y simples.”
    Soy estudiante de Arquitectura, esta frase es genial!

  7. Lunes, septiembre 19, 2011 9:18 am

    Pues la verdad, la frase es mia. Es que escribo bien, amigo!

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