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Hitos, mitos

Lunes, diciembre 21, 2009

Disculpen ustedes este silencio reciente pero variadas han sido las aventuras que me han tenido alejado del gabinete durante las últimas dos semanas. Les escribo ahora desde el hogar de la Familia Zita en Gallardongrado, pero muchas y variadas han sido las estaciones de tránsito que he atravesado hasta llegar aquí, y bastantes los acontecimientos que han sucedido.

Todo comenzó hace unos diez días cuando acudí al congreso anual de la Asociación Española de Imperialismo Científico que se celebraba en esta ocasión en Zaplania, bella ciudad de edificios imponentes y señoriales y cafeterías empapeladas con fotos de paellas. Allí me aguardaban estampas de acusado berlanguismo, con esas muchedumbres de jóvenes escolares recorriendo las proximidades de la catedral cantando villancicos, portando estandartes parroquiales y camisetas con mensajes de paz y amor sobre sus uniformes. Y es que la navidad es un happening, si no me creen visiten la Plaza del Mercado donde unos altavoces gigantes perpetran música machacona en horario continuado para desmayo de las esculturas del pobre dios Turia y sus desnudas afluentes peinadas como falleras.

Allí también conocí al joven Salanova, único representante del Eje del Mal en aquellas tierras, que se defiende como puede de las hordas emo que plagan, irónicamente, el Parque de la Cultura, subidos a los árboles cual mandriles automutilados. En su compañía fui a visitar el Santo Cáliz, candidato como saben a Santo Grial, así como otra de las recomendaciones de la Srta Galore, ni más ni menos que el brazo incorrupto de San Vicente Mártir, reliquia amojamada y zombi que se expone para mayor chiste en la Capilla de la Resurrección. El buen Salanova aseguró que ese será probablemente el lugar donde se dé el primer signo del apocalipsis zombi que está por llegar y me prometió que vigilará la capilla día y noche para avisarnos en cuanto la garra del santo haga el más mínimo movimiento.

Prácticamente sin solución de continuidad, viajé hasta Modernona para asistir a una nueva edición de Trash entre Amigos, ocasión maravillosa para gozar de joyas del cine de derribo en compañía de sus cuatro anfitriones, Absence, Lardín, Minchinela y Vigalondo, y de una sala llena de incondicionales que hacen que la experiencia sea gamberra, subversiva e inolvidable. La película a disfrutar en esta ocasión era Viscosidad o El increíble hombre que se derrite, como dijo el Maestro Absence, probablemente la peor de todas las que se han hecho sobre un astronauta que regresa de una misión chungo, pero repleta de innumerables momentos demenciales y divertidos.

Jugar con zombis y seres perjudicados venidos del espacio deja secuelas, sin duda. Supongo que fue por eso que al llegar finalmente a Gallardongrado me atacó un virus de naturaleza desconocida que me tuvo postrado hasta hace bien poco, hasta ayer a las once y media de la mañana, concretamente. Sin embargo, entre delirios febriles y visitas al excusado, pude escaparme de los seres microscópicos que me acosaban para acudir al primer concierto jamás dado por los Ultraplayback en la ciudad. Todos acabamos entregados a ellos en comunión con el plakaplakismo y el electropop, y bailamos como si no hubiera mañana, subidos al escenario incluso, hasta que la autoridad competente nos echó del local. Pueden encontrar algunas instantáneas del evento en el Flickrzito, pero lo que de verdad hace justicia a su intensidad son los videos de sus momentos estelares –el Me molo grupal, las actuaciones de Tones y Vigalondo– que podrán encontrar aquí.

Hoy es lunes y ha amanecido nevado en Gallardonia. Me digo que pese a las dificultades y los contratiempos, esta etapa navideña ha empezado bien y que quién sabe lo que me deparará el futuro, el futuro próximo. Hitos. Tal vez mitos.

6 comentarios leave one →
  1. Noel permalink
    Lunes, diciembre 21, 2009 6:59 pm

    ¡Esto sí que es un post como dios manda! Me da envidia su inicio de temporada navideña: si es así como celebra usted la pre-Nochebuena, yo no me pierdo el post-Año Nuevo.

  2. Martes, diciembre 22, 2009 12:04 am

    🙂

  3. Martes, diciembre 22, 2009 12:04 am

    😀

  4. Martes, diciembre 22, 2009 12:05 am

    ¡Qué bien todo!

  5. Martes, diciembre 22, 2009 1:17 pm

    Pues no es broma, pero el día de mi cumpleaños llevé a mi novia,un amigo madrileño y a otra amiga a la catedral, y revisamos el brazo zombie de San Vicente. No parece que haya movimiento alguno, pero lo más probable que, con la gente que acude en masa a ver el Belén de la catedral, despierte el brazo y se desate el apocalipsis. Yo estaré aquí para avisar y, si puede ser, pararlo en la medida de lo posible! jaja.

    Disfrute de las navidades. A ver si vuelve por estas tierras y le enseño algo más(poco más hay, pero bueno…)

    Un abrazo

  6. Miércoles, diciembre 23, 2009 2:08 pm

    Por cierto, no olvide que la imagen berlanguiana de los niños cantando villancicos es lo se entiende por subversión en Valencia. A tope.

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