Skip to content

La muerte del décimo Doctor

Viernes, marzo 19, 2010

Con bastante retraso vengo a hablarles de la muerte del décimo Doctor Who, interpretado por David Tennant durante los últimos cuatro años, y que ha resultado tan rutilante y energético como para a desbancar a Tom Baker en las listas y votaciones de los fans sobre el mejor Doctor de todos los tiempos. Algo así como si Daniel Craig huboera consegido reemplazar a Sean Connery como el mejor Bond. Para los que no conozcan la serie, el personaje del Doctor posee la capacidad de regenerarse cuando sostiene un daño corporal demasiado grande, adoptando tras su reencarnación una apariencia y personalidad diferentes, un mecanismo muy conveniente para cambiar de actor protagonista de cuando en cuando. Durante las dos temporadas precedentes habíamos ido acumulando indicios que sugerían que el décimo doctor enfilaba el final de sus días. Y así ocurrió en The end of time, el especial navideño dividido en dos episodios en los que el Doctor salva al universo una vez más pero no a sí mismo.

The end of time estaba escrito por Russel T Davis, el productor encargado del renacimiento de la serie en 2005 y de su posterior revitalización. Todos los season finales escritos por Davis compartían tramas de proporciones galácticas, argumentos bigger than life en los que planetas enteros eran teletransportados, el tejido del expacio-tiempo mismo estba a punto de romperse o razas de seres extraterrestres libraban batallas grandiosas con la humanidad de por medio, mientras personajes recurrentes en la serie regresaban, a veces atravesando universos paralelos, para ayudar al Doctor en semejantes trances. The end of time no fue una excepción a esta regla: Los Señores del Tiempo traman desde hace eones escapar de su encierro en una burbuja temporal en las Guerras del Tiempo que libraron contra el Imperio Dalek (yo les suelto todos estos nombres con la esperanza de que les despierten curiosidad por la serie). Su regreso se llevará a la Tierra y al universo entero por delante a no ser que alguien lo evite. Y ya pueden imaginarse quién. Pero en cierto modo, el argumento del episodio era lo de menos. Era un sinsentido sin importancia en el que las líneas argumentales aparecían y desaparecían y los personajes entraban y salían por pura conveniencia y cuyo conjunto destilaba una sensación de cansancio y de “acabemos con esto de una vez,” aunque también contuviera escenas muy divertidas, alguna tomada sin pudor de Star Wars, y aunque Timothy Dalton hiciera una aparición imponente como líder de los Señores del Tiempo. Lo más importante de The end of time era saber con certeza que el Doctor iba a morir y regenerarse a continuación. El suspense radicaba en averiguar cómo sería su final. En este caso no sucedió de forma abrupta, y su agonía le dio tiempo suficiente para despedirse de todos y cada uno de los personajes con los que habia ido encontrándose en estas últimas temporadas en una sucesión de finales parecida (aunque mucho menos fastidiosa) a la de El retorno del Rey.

Lo más importante es que The end of time nos ofrece una buena oportunidad para rememorar lo que han sido estas últimas cuatro temporadas de Doctor Who, que la han consolidado a en el panteón de las series modernas de ciencia ficción tras unos cuantos lustros de pausa y olvido. Y con ello glosar la figura del décimo Doctor, que como les decía, ha resultado memorable. Porque Tennant ha sido increíblemente carismático. Mucho más jovial y mucho menos circunspecto que sus predecesores (el interpretado por Christopher Eccleston también lo era, llevaba incluso chupa de cuero, pero lamentablemente apenas duró una temporada). Vestido con gabardina, traje rayado de cuatro botones, corbata y Converse. Divertido, ingenioso, alocado y versado en la cultura popular -hasta el punto de hacer referencias a Fawlty Towers o Harry Potter en sus diálogos. Compasivo por lo general pero también capaz de una crueldad tremenda, que dejó entrever en unos pocos momentos.  Encantador, magnético, de él llegaron a enamorarse dos de sus compañeras de viaje, Rose (interpretada por Billie Piper) y Martha Jones. Un Doctor que pese mostrarse sociable y hablador en todo momento, estaba profundamente solo. No en vano es el último de su especie.

Durante estás cuatro temporadas el décimo Doctor vivió las más extraordinarias aventuras. Defendió a la Reina Victoria del ataque de unos licántropos y a Madame de Pompadour de unos autómatas que pretendían asesinarla. Ayudo a Agatha Christie a resolver el misterio de los monstruos que poblaban su mansión y a William Shakespeare a combatir las brujas que amenazaban su teatro. Expulsó a los Daleks que se habían inmiscuido en la construcción del Empire State, visitó Pompeya en sus últimos momentos  y se enfrentó con el mismísimo Satán en los bordes de un agujero negro. Reaparecieron sus antiguos enemigos dispuestos a conquistar y destruir el universo. Luchó contra los Cybermen, los Sontaram y sus archienemigo Davros y The Master, que hasta llegó a convertirse en Primer Ministro del Reino Unido. Reintegró a la Tierra, perdida en mitad de la galaxia, a su órbita. Peleó contra una criatura que erraba por un planeta de cristal, contra un enjambre de criaturas voraces que habitaban en la oscuridad y en aquel monumental episodio llamado Blink venció a un grupo de seres cuánticos escondidos entre nuestros parpadeos. Derrocó a un gobierno con solo seis palabras y huyó de sus enemigos a través del tiempo perdiendo toda memoria de si mismo.

Un aspecto muy interesante de esta nueva época del Doctor ha sido la de explorar las consecuencias lógicas de todas estas idas y venidas por el espacio y por el tiempo, de todas sus intervenciones en la Historia y sus encuentros con personajes célebres. En la era de internet, todas esas pistas dejadas, todas esas apariciones fugaces le han convertido en una leyenda urbana y en material de conspiranoia alimentada además por la existencia Torchwood, el grupo de intervención secreto que ha tenido su propio spin-off. Introducir al Doctor en nuestra realidad cercana ha sido uno de los grandes aciertos de la serie.

Finalmente, el décimo Doctor se reveló contra El Tiempo mismo para alterarlo, rompiendo así las reglas que su especie había venido observando durante milenios. Llegó a coronarse a sí mismo como Time Lord Victorious en un momento terrible y maravilloso sin precedentes en la serie. Y ese momento certificó al mismo tiempo su debacle, porque en Doctor Who siempre nos queda la impresión de que pese a la amplitud de espacio y tiempo y pese a la aparente ausencia de una entidad sobrenatural que ponga orden en el Universo, tal entidad existe en último término (es el guionista, por supuesto), y ni siquiera el Doctor puede atreverse a ursurpar ese rol sin fenecer en el intento.

El nuevo Doctor, el undécimo, es por supuesto jovencísimo, como es acorde con los tiempos. El más joven de todos los que hasta ahora han sido. Es pronto para saber cuál será el resultado. Las primeras imágenes le muestran como un geek algo blando y un poco sosainas, la verdad sea dicha, aunque se atreva a disparar armas de fuego y parezca estar dispuesto al romance post adolescente. Pero quién sabe. Me fío de Steven Moffat, el nuevo encargado de la serie, y de la destreza para tejer historias enrevesadas y trepidantes que ha demostrado hasta ahora.

El Doctor cambia y se renueva. Y con ello la TARDIS, su “nave”, y hasta su logo. La BBC ha anunciado que hará su primera aparición esta próxima Semana Santa en el episodio The eleventh tour. Hasta entonces y de momento toca estar expectantes. En el gabinete les informaremos puntualmente. Como aperitivo, aquí tienen el trailer.

8 comentarios leave one →
  1. eloisa permalink
    Viernes, marzo 19, 2010 4:37 pm

    para mi doctor who ha terminado con david tennant

  2. eloisa permalink
    Viernes, marzo 19, 2010 4:41 pm

    yo no lo vere mas el nuevo no me gusta nada han cambiado hasta la tardis que pasa el nuevo es tan especial que le cambian todo

  3. Domingo, marzo 21, 2010 7:25 pm

    Sí, los reparos son tan enormes como el impass entre Baker y Davison. Pero comparto con usted (y unos cuantos más) el voto de confianza ciego a don Moffat. Alea jacta est.

  4. domenica permalink
    Sábado, junio 4, 2011 12:43 pm

    pues no sea mi me gusta el matt smith,solo q david tennat se abra ido de las serie no significa q dejemos de verlo no??!

  5. exactamente permalink
    Lunes, julio 16, 2012 4:31 pm

    El 11 doctor, Matt Smith ha echo un gran trabajo, y sí, David Tennant también lo hizo pero Matt es especial.

  6. Remus permalink
    Miércoles, febrero 20, 2013 7:30 am

    Yo adoró a Tennant, para mí él es EL DOCTOR, me cuesta asumir que Matt Smith sea el doctor como que… no sé siento que algo que falta aún no llego a ese grado de hmmm… emoción total que tenía antes con la serie, en la que no podía esperar para ver otro episodio…Tennant tenía algo especial, algo chispeante que te hacía seguirlo siempre, a donde quiera que fuese… simplemente era genial.

  7. Raftor1001 permalink
    Viernes, agosto 23, 2013 8:44 pm

    es verdad son unos cabrones tennant era el mejor de todos no se k se les a ocurrido x la cabeza pa cambiarlo ;(

    • Raftor1001 permalink
      Viernes, agosto 23, 2013 8:45 pm

      Y encima el siguiente doctor despues de matt es Peter Capaldi no creo k este a la altura

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: