Skip to content

Las derechas, las tertulias y los principios de la estadística (I)

Jueves, julio 1, 2010

Hace muy poco terminé por fin Hablemos de langostas (2005) de David Foster Wallace, que comencé en su día por consejo de gente de bien que me insistía una y otra vez en que nada tenía que ver con La niña del pelo raro (1989), colección de relatos que me dejó frío cuando lo leí hace ya unos años. Quizá eran otros tiempos. Pues bien, en bendita hora les hice caso. Porque Hablemos de langostas, como muchos de ustedes ya saben, es un prodigioso compendio de ensayos de una sagacidad y lucidez tan asombrosas que casi hieren. Hieren porque DFW ya no está entre nosotros y nunca más escribirá una línea. Por ejemplo, en el ensayo titulado Gran hilo rojo, DFW analizaba perfectamente los mecanismos de la industria del porno. En Arriba, Simba la campaña de McCain en las primarias del 2000 y la política en los tiempos del mass media. En el ensayo que da título al libro, desmenuzaba las miserias del turismo y la pitanza de langostas, entre otros muchos aspectos. Todo ello con un pensamiento profundo, complejo y matizado, sin arredrarse a la hora de expresar sus íntimas contradicciones, siempre dispuesto a cuestionárselo todo y sin miedo a enfrentarse a los bienpensantes pazguatos cuando fuera preciso.

Entre los textos de Hablemos de langostas está también Presentador, el ensayo que cierra el libro y que trata sobre las tertulias políticas radiofónicas en Estados Unidos, aunque sus conclusiones sean igualmente generalizables fuera de las fronteras del Imperio. DFW se hace, entre otras, esta pregunta: ¿Por qué estos programas exudan siempre un pensamiento conservador que además parece “mucho más franco y estimulante”? Una pregunta que puede extenderse si quieren a otro tipo de discusiones grupales, como las que se tienen a pie de bar, cenorrio o taxi.

Con respecto a los medios, la respuesta ya la manejaba Chomsky: En un programa de entrevistas o en un noticiero no hay cabida para ideas complejas. No hay cabida para grises, para frases condicionales, para un listado detallado de las posibles explicaciones de un fenómeno. La informacion a transmitir ha de ser sucinta y sencilla. No cabe la duda ni el silencio. Esto se aplica tanto a la hora de describir las razones de La Crisis o las razones de los trabajadores de Metro para ir a la huelga. Con respecto a las conversaciones cotidianas, recuerden que en España existe una tendencia cultural a lo que se ha denominado machismo discursivo, propio de las sociedades del Sur, por la cual mostrar titubeos a la hora de responder o expresar una opinión, o simplemente no tener una respuesta para todo se considera socialmente como síntoma de ignorancia. Porque, como ya decía aquel general argentino, ¨la duda es una jactancia de los intelectuales¨

Es por todo esto por lo que los argumentos que escuchamos en estas tertulias suelen ser de un único tipo. Porque, como dice DFW,

“Resulta mucho menos difícil provocar ira e indignación sinceras y escandalizar a la gente que generar alegría, fraternidad, satisfacción, etc. Estos últimos son sentimientos complejos y frágiles y aquello que los suscita varía mucho de persona a persona, mientras que la ira y demás son sentimientos más universales y fáciles de estimular”

Es decir, la lógica de las tertulias, que se basa en captar espectadores, partidarios u oyentes, normalmente alrededor de un núcleo de ideas compartidas, fomenta el coro de lugares comunes y boutades que en ellas se suelen escuchar.

Pero en este punto ustedes podrán decir, “sí, pero todo esto no explica ese presunto sesgo derechista en las tertulias que DFW y usted proclaman”. Es aquí donde me atreveré a decir que los mensajes derechistas suelen más simplistas que los que no lo son y por tanto pasan mejor el filtro mediático. Pongamos un ejemplo. El racismo. Existe una tendencia innata en los humanos, que procede de la pura continuidad de los genes, a mirar con desconfianza a los diferentes, de verlos como una amenaza. Lo instintivo es tratar al otro, al diferente, como una anomalía que pone en peligro la integridad de nuestro sustrato biológico o cultural común. Eso es y ha sido lo que explica que se vea al extranjero como monstruo (los que vivían mas allá de los limites de la villa primero, del reino o del imperio después) o lo que explica leyendas urbanas como la de que los extranjeros traen enfermedades ignotas o la de la chica de la cazadora, esa muchacha desconocida que aparece en una fiesta y seduce a un joven que al día siguiente descubre que la ella en realidad está muerta. Los principios de la derecha son principios simples, basados en ideas sencillas de pertenencia y propiedad, en conceptos como los de etnia, raza o nación que se soportan sobre todo ese andamiaje atávico, sobre todos esos principios primordialistas y que se lubrican y actualizan en torno a la amenaza al grupo o al individuo. Así por ejemplo los impuestos o las huelgas son entendidos como agresión a la autonomía personal, es decir, a aquello que Isaiah Berlín llamaba libertad negativa. Ideas, conceptos, principios que por su simplicidad pueden enarbolarse y agitarse facilmente en los medios. No es de extrañar por eso que las tertulias de Intereconomía parezcan el baile grotesco de una caterva de deformidades prehistóricas.

(Continúa mañana.)

2 comentarios leave one →
  1. Viernes, julio 2, 2010 12:10 pm

    Estimado Doctor Z,

    George Lakoff argumentaría que la derecha estadounidense lleva trabajando mucho más tiempo que la supuesta izquierda, think tanks mediante, en la articulación de sus valores y en la adecuación de estos a los marcos lingüísticos. El problema del discurso de la izquierda está en que no han delimitado sus propios marcos, su lenguaje, sus valores y, para colmo, apelan en sus mensajes a la razón antes que a la emoción, emoción “enmarcada” por la derecha, que sabe muy bien que todo discurso político es, en definitiva, moral.

    Te recomiendo ferviertemente el libro de un gurú del mal, Works that work, y el No pienses en un elefante, de Lakkof. Garantizo diversión con coartada intelectual😉

  2. Ikke Leonhardt permalink
    Martes, julio 13, 2010 4:50 pm

    En Estados Unidos es un poco engañoso hablar de “izquierda” y “derecha”… A mí siempre me ha parecido que los Democrats son más parecidos a los partidos de centro-derecha europeos (especialmente los democristianos) que a los de centro-izquierda. Los Republicanos es que directamente no tienen equivalente europeo.

    Los Republicanos tienen una importante ventaja táctica con respecto a los Dems: su hábitat es la propaganda. Mi esquema mental del GOP es el siguiente: un núcleo de principios inconfesables (básicamente defender los intereses del big business y de las rentas súper-altas) revestido por una nebulosa de falsos principios y valores (valores religiosos y familiares, federalismo, ownership society, supply-side economics y toda esa mierda). Estos valores de cartón piedra son mutables, maleables y descartables. Pueden entrar en conflicto entre sí (cristianismo acérrimo vs pena de muerte y 2ª enmienda, por ejemplo) sin mucho problema, siempre y cuando no vayan en detrimento de los auténticos objetivos del partido.

    Los Democrats en cambio son más reality-based, lo que ves es más parecido a lo que hay detrás realmente. Tienen menos margen de maniobra a la hora de presentar sus mensajes públicos. Los Republicanos, en cambio, pueden decir los mayores disparates sin demasiado problema. Es su naturaleza.

    Obviamente luego ambos partidos están en el mismo circo y las diferencias en la práctica no son tan claras, pero grosso modo creo que sí se cumple esta distinción.

    ¿Pero por qué los Republicanos pueden ser tan hipócritas impunemente? Eso lo hablaremos otro día.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: